
¡Celebremos pues el genocidio!
Haya pirotecnia en los cielos
y recordemos a los bandidos
que saquearon tierras y cuerpos.
¡Viva la espada, la cruz y los pillos!
¡Adornad los templos,
reunid a los niños,
seguid viendo el ocèano
y volved a ser vencidos!
Emplumad vuestra ignorancia
y repetid a vuestros hijos
que esta Amèrica bastarda
fue conquistada hasta el martirio,
y que si algo tuvo de sagrada
¡se decreta su olvido!
¡Viva España!
Benditos arcabuces
que masacraron a la indiada,
benditas sus cruces
que clavaron en la cara
de cada monte y cada cumbre...
¡Viva el 12 de Octubre!
Ay, penìnsula mal agradecida;
jamàs levantaràs cabeza.
Los musulmanes te volvieron a la vida
y tù echaste su inteligencia
y ahora presumes con los turistas
de ciudades que antes eran cuevas.
Eres el crisol de la hipocresìa
y tu cooperaciòn una vergüenza,
anda a tus libros y revisa
todas las vidas y riqueza
que robaste con tanta risa
que aùn hoy toda tù eres una ofensa.
¡Sea pues, hayan misas
en esta mala copia europea!
¡Haya fiesta en tu dìa!
Sòlo recuerda: un monarca no fue a la hoguera
y aùn su corazòn palpita...
porque se guardò una flecha
que la ando en mis pupilas
por si un dìa regresan
la niña, la pinta o la santa marìa.




